Tu Equipo De Trabajo, Éxito O Fracaso De Tu Empresa – Carlos Diago

El año 2020 fue un año lleno de incertidumbre, decrecimiento, especulación y cierre de muchas empresas. Para muchos, el año más difícil que tuvimos que afrontar como emprendedores.

Les quiero contar un poco de lo que ha sido este año para mí, cómo emprendedor y como persona. Mi negocio principal es la gestión de casinos de alimentación para colegios y universidades de Bogotá y sus alrededores. Para el 15 de marzo de 2020, la empresa gestionaba 6 casinos de alimentación, los cuales constaban de 5 centros de educación y un centro universitario. Apróximadamente atendíamos alrededor de 30,000 almuerzos al mes, el cual consiste de un sólido y un líquido, la empresa venía creciendo de manera sólida y acelerada. 

Muchas veces la vida te sorprende y lo que un domingo 15 de marzo era negocio prometedor, lunes 16 de marzo cambió todo. Ese domingo a las 6:00 p.m. la Ministra de Educación junto con la Alcaldía de Bogotá decidió suspender de manera preventiva los colegios y universidades, de un día para otro. 

Yo, como líder y cabeza de la empresa, atravesé la crisis más difícil que he tenido que afrontar en mi vida. En ese momento éramos alrededor de 65 personas que vivían y dependían de las decisiones que fuéramos a optar que, aunque con calma se tomaran, el resultado no era alentador.

De las 65 personas, sólo pudimos mantener 15 de ellas.  Fue un gran esfuerzo, más que todo por afrontar la escasez de recursos económicos para pagar los salarios de las personas que quedaron. Pues todo provenía tanto de los ahorros que tenía la empresa, como de préstamos y ahorros de mi esposa y míos.

Quería hacer esta introducción para ponerlos en contexto del título de este escrito, porque los verdaderos héroes de esta historia son todos mis colaboradores que batallaron junto a mí lo que restó del 2020 y todavía hoy 13 de enero, momento en el que aún existe la incertidumbre sobre cuándo volverá a la educación de alternancia en Colombia.

Lo primero que hicimos junto a todo mi equipo fue hacer una lluvia de ideas las cosas que podíamos hacer con los equipos que teníamos; las cocinas y la planta de producción. Junto con mi gerente administrativo, gerente operaciones, el equipo de desarrollo y el equipo de diseño, tuvimos un sin número de reuniones para empezar a desarrollar un restaurante de comida caseras y a precios competitivos. Pensamos en aquellas personas que, por la pandemia, no podían tener sus empleadas domésticas por esos días. 

Entonces nació www.placitaartesanal.com, un concepto que tuvo gran acogida desde sus inicios, dónde la comida ultracongelada llegaba a las casas y ésta podría ser almacenada en el congelador hasta por 3 meses sin que tuviera alteraciones de sabor, color o textura. Los platos en promedio cuestan $3 dólares, un precio económico por un plato de comida que se pueda consumir diariamente, con una variedad de 80 platos diferentes y, además, planes mensuales para aquellas personas que no quieran preocuparse por cocinar a lo largo del mes. 

Hoy en día se ve fácil y coherente, pero en mayo no lo era así, el negocio no tenía ingresos  y la lista de gastos era cada vez más grande.  La moral del equipo estaba caída, el miedo estaba presente en todos. Tanto a título personal, por no saber si destinar el patrimonio familiar para salvar el negocio y nunca encontrar retorno en un futuro cercanoy también para todo mi equipo por el hecho de no saber si la empresa cerraría sus puertas y quedarían sin empleo en un momento de pandemia. Pero ahí es donde viene la importancia del líder y de su equipo, el saber que todos estamos comprometidos en un mismo objetivo, el bienestar de todos. 

Para cerrar esta historia, dejaré unos tips para implementar sus empresas:

1. Conoce las habilidades y las dificultades de tu equipo cercano y haz que ellos conozcan las de sus equipos. 

2. Los valores de la empresa están por encima de los valores individuales, si tu equipo no está de acuerdo con los valores y con los objetivos que la empresa establece, por más de que sean excelentes trabajadores, estarán más atraídos por un sueldo que por el bienestar de la empresa.

3. La cultura organizacional la hacen los dueños, la promueven los dueños y le exigen los dueños. Esto es muy importante tenerlo claro, en vista de que a nadie más se le puede echar la culpa si es inexistente.

4. En los tiempos difíciles es cuando se mide el liderazgo, no sólo de la cabeza de la empresa, sino todas las personas que trabajan en ella.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *