Las leyes para sostener los resultados – Fede Monese

Cuando hablamos de resultados básicamente estamos hablando de algo que todo mundo quiere. O acaso, ¿quién no desea que algo cambie en algún aspecto de la vida?
Es más, muchas veces más que desear que algo cambie, necesitamos que el cambio llegue.

Desear podemos desear muchas cosas, ahora por más fuerte que sea el deseo, por más colores y características que le pongamos a esos deseos, nunca se harán realidad si no articulo acciones comprometidas para que eso suceda. O sea que para que algo cambie, soy yo el primero que debe cambiar.

Para hablar de sostener resultados, primero tengo que poder hablar de mi disponibilidad al cambio. Porque si no estoy dispuesto a relacionarme con el cambio no estaré listo para sostener o consolidar resultados. De hecho, los buenos resultados llegan cuando he caminado bastamente por el sendero del cambio.

El cambio es algo maravilloso en concepto, porque nos invita a algo nuevo, mejorado, innovador. Tal vez algo radical que cambie el rumbo de una vida, un proyecto o incluso la historia.

En realidad todos quieren que los cambios sucedan, lo que no quieren es ser cambiados ellos mismos y allí encontramos el primer enemigo del cambio y los resultados, o sea, nosotros mismos. Somos nosotros los que nos levantamos enormes murallas contra el cambio:

  • La muralla de la apatía
  • Del conformismo
  • Del enojo
  • La falta de perdón
  • La pereza selectiva
  • El temor
  • La postergación
  • Y tantas cosas más.

Tenemos que entender que el cambio es parte esencial de la vida, el que no está dispuesto a cambiar, entonces luchará por sobrevivir a cada circunstancia de la vida en vez de trascenderlas.

El cambio es como una puerta que tiene el picaporte del lado de adentro, solo tú puedes abrirla con compromiso y determinación.
Te pregunto, ¿qué deseas que suceda? Pues antes ve y haz los cambios necesarios.

Ahora bien, una vez que te relaciones con el hábito de cambiar permanentemente aquellas cosas que lo requieren, estás en el camino correcta para empezar a ver, palpar y evidenciar los resultados en tu vida y organización.

Muchos empresarios y referentes que nos consultan, vienen con la incertidumbre de qué hacer con los logros que van obteniendo en sus vidas, sistemas, empresas, etc.
Bueno quiero compartirte las claves para sostener el éxito de tus resultados.

Primero Persistencia:

  • La persistencia es la base de toda buena construcción. ¿Te imaginas poner los cimientos de un gran rascacielos pero luego no continuarlo? Para llegar alto, primero hay que echar raíces profundas.
  • Perseverar más allá de las circunstancias es esencial. Permanecer es doblarse sin quebrarse, es permanecer, o sea, ser una persona permanente. Permanente en sus valores, permanente en sus tareas, permanente en sus convicciones. Una persona que permanece.

Segundo Reflexión:

  • Reflexionar es el arte de inclinarme hacia o sobre.
  • Vivimos en una era que vive desde la premisa de la inmediatez. Todo ya, todo rápido. Inmediatez para atender el whatsapp, para revisar las redes, para comer comida rápida, para llegar lo más veloz posible al trabajo, inmediatez para todo.
  • ¿Cómo podemos crecer y consolidarnos si solo corremos de aquí para allá? Hay un poder enorme en tomar tiempo para reflexionar, inclinarme hacia el re pensarme, revisar mis acciones, mis palabras, mis modos de ser, hacer y estar en la vida.
  • La reflexión no solo me permite descansar, desestresarme, sino que me permite analizar mis niveles de aprendizaje y crecimiento. Pero también, son en esos momentos de reflexión en los que se vuelve a reactivar mi creatividad. Para sostener grandes resultados necesitaré una mente fresca y creativa.

Tercero Inclusión:

Finalmente, la inclusión es fundamental para sostener resultados en todo ámbito de la vida y el trabajo.
Hay una premisa universal que dice: “Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse a lograr el éxito. Si uno se cae, allí está el otro para darle la mano, pero el que se cae y elige estar solo, ese sí que está en problemas”

El mundo de las organizaciones, empresas; encarar un proyecto, desarrollar un método o sistema, todo implica una serie de compromisos que trae en algún momento cansancio, desgaste y complicaciones.
Solo aquellos que entienden que es mejor dos que uno para llegar más lejos y en mejor estado, son los que consolidan sus resultados a largo plazo.

Mi pregunta para ti hoy es, ¿has elegido incluir a alguien para que te acompañe o has decidido caminar en soledad?

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